Le afectó tanto la muerte de su padre que estuvo un año sin hablar. Tan sólo tenía cinco años y su madre la tuvo que llevar a un especialista. Duerme con su osito de peluche o con su perro maltés. Además colecciona los que le tiran sus fans al escenario. Su primer beso se lo dieron en la guardería: "El niño se llamaba Iñaki y era español".
Colecciona gafas de sol. Le gustan las mujeres de piernas bonitas y labios carnosos. Las cerezas le vuelven loco. Sus escritores favoritos son Milan Kundera y Patrick Susskind. En una ocasión desayunó en Viña del Mar, almorzó en Buenos Aires y viajó a Aruba para tomar el sol en tan sólo 24 horas. Una de las comidas que más le gustan son los huevos de tortuga crudos y batidos.